Ciudad del Este. Alto Paraná.-Niños y adultos de la comunidad Leopoldo Perrier, distrito de San Cristóbal, al sur del Alto Paraná, están sufriendo las consecuencias de la fumigación realizada a las plantaciones de canola a metros de sus viviendas. Ayer se presentó una denuncia ante el Ministerio Público. Un niñito de tres años falleció. En la escuela, los pequeños se desmayan del olor, las mujeres están sufriendo abortos y están muriendo peces, cerdos y otros animales.
El caso, que ahora será investigado por el fiscal del Medio Ambiente, Gustavo Sosa, fue presentado por el abogado de la Asociación de Agricultores del Alto Paraná (Asagrapa), Ricardo Distéfano, y un poblador, Roberto Giménez. Este último, con lágrimas en los ojos, contó que en agosto perdió a su hijo de sólo tres años, Jesús Giménez, quien falleció luego de siete días de padecer una extraña enfermedad.